PREMIOS ZANGALLETA 2018

El pasado miércoles 4 de abril, se celebraron en la Sala de la Corona del Edificio Pignatelli, los Premios Zangalleta 2018 que otorga la Fundación DFA a instituciones y personas que luchan por los derechos de las personas con discapacidad. 
En esta vigésima cuarta edición se reconoció la labor de Esic Business & Marketing School por su apuesta por la accesibilidad universal; del Ayuntamiento de Añón de Moncayo por su sensibilidad con las personas con discapacidad y la cesión de instalaciones para actividades de la Fundación DFA; de Tomás Mainar premiado por su gran trayectoria y profesionalidad con las personas con discapacidad; y de nuestro fundador Carlos Guerrero por su compromiso personal y profesional con el movimiento asociativo de la discapacidad, en especial de la discapacidad intelectual.
Carlos Guerrero recibió el Premio Zangalleta de manos de Marta Valencia, presidenta de la Fundación DFA; tras unas emotivas y sinceras palabras de Juan Carlos Castro, secretario del Patronato de la Fundación DFA, quién habló de que el reconocimiento a Carlos Guerrero era el reconocimiento a una trayectoria que «había conseguido sacar a la luz las necesidades de un colectivo oculto y ocultado» y que «había luchado por modificar la mirada de la sociedad hacia la discapacidad», todo ello con «una gran capacidad de innovación en la apuesta en marcha de nuevos recursos» y con «un modelo de gestión basado en el rigor».

Carlos Guerrero agradeció el premio a la Fundación DFA y quiso compartir el premio con su mujer, Mila Pérez, con quien ha compartido toda esa labor de forma muy intensa. También hizo una referencia a su equipo como los compañeros de un sueño, causa de este milagro, y tuvo un entrañable recuerdo para José Miguel Monserrate. En palabras de Carlos «el momento actual de la discapacidad da motivos para soñar, para soñar todos juntos y para seguir con los proyectos emprendidos y apoyar a cuantos hayan de nacer».

El acto fue clausurado por Fernando García Vicente, Justicia de Aragón, quien incidió en «facilitar la integración social y laboral, eliminando barreras físicas pero sobre todo mentales»; y por María Victoria Broto, consejera del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, quién insistió en «la importancia de la igualdad y de avanzar en los derechos de normalización y autonomía personal» comprometiéndose a «trabajar para la discapacidad con la discapacidad, conjuntamente».